El humo que envuelve a las cigarreras

Nave en laque trabajaban las cigarreras viejas

En mayo de 2012, por encargo de la dirección del Centro Las Cigarreras, escribí esta conferencia, que fue colectiva, que recorre hechos transcendentales en la historia de Alicante. L’Aparadora me echó una mano y también compartieron mis desvelos Raquel Hernández, Alvaro Nevado, Luisa Gómez-Pablos, Alejandra Ferradas, Victoria Cremades y Délia Amorós. La investigación fue presentada como un relato a varias voces con un hilo conductor: la memoria de las cigarreras.

Yo también he abortado

Han pasado casi treinta años. Isabel Tocino sigue en el Opus y en Consejo de Administración de Banif, una filial del banco de Santander. Gallardón padre murió en 1986 de un derrame cerebral . Su hijo, ministro de Justicia (que título tan inadecuado) se empeña hoy en hacer retroceder la historia al lugar en el que perdió la batalla su padre. Como él, señorito, defensor de señoritos.
Así que hay que volver a la batalla cuerpo a cuerpo. Porque del cuerpo se trata. Y de la vida. Yo también he abortado.

Ni moras ni cristianas

Cubiertas con niqab y con sólo una pequeña abertura a la altura de los ojos, más de cien mujeres,  en representación de las esclavas,  arrastraron el pasado 21 de abril, la carroza de  Jorge Pascual capitán de la filà Benimerines, máxima autoridad del bando de la media luna en Alcoi. Un año más, esperaban dar …

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El huevo de la serpiente

Días atrás, Felipe González, expresidente del gobierno y artista de la puerta giratoria,  en un almuerzo de la Fundación en Defensa de la Transición,  refiriéndose a los escraches, dijo: “¿Por qué un niño tiene que aguantar una presión en la puerta de su casa?”. Puertas giratorias ¿A qué niños se refiere, Felipe? ¿Qué niños ve? …

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Malditos sean

Malditos sean los capitanes que abandonan el barco a la hora del naufragio y huyen con su botín a tierra firme. Malditos sean. Malditos quienes confunden el puesto de mando con un banquete inacabable. Malditos quienes se lucran gastando en su provecho lo común y agradecen a Dios su beneficio. Malditos quienes gobiernan nuestra tierra …

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Trini Gallego va a la Universidad, 1913-2011

Trini Gallego, Madrid, 1936

Trini Gallego ha muerto a los 97 años de edad. Cuando terminó la guerra, Trini fue detenida en la portería de su casa y con ella encarcelaron a su madre y a su abuela, de 87 años.
Hace tiempo que quería irse pero aceptó esperar que la energía fuera disipándose de su cuerpo. Amó la vida, amó a su gente, soñó que era posible un mundo en el que la pobreza no fuera una condena para la inmensa mayoría. Se ha ido de su barrio a la Universidad, a la Facultad de Medicina, en Barcelona, porque ha decidido seguir siendo útil también después de muerta. Fue fundadora y presidenta del grupo Mujeres del 36. HA dedicado los últimos años de su vida a narrar los horrores de la dictadura, a difundir el valor de la lucha, de la resistencia, ha defender el sentido profundo de la democracia y de la paz. Cuando la conocí en Barcelona ya era una anciana que acababa de cumplir los ochenta. Sin embargo, fue entonces cuando comenzó su ultima carrera contra reloj y de nuevo, contracorriente: esta vez contra el olvido.

Las presas malagueñas de Saturrarán

Llum Quiñonero

La Guerra Civil española no duró tres años en todo el territor español. Hubo zonas en las que la sublevación contra la República prosperó inmediatamente y otras que cayeron en apenas unos meses después del 18 de julio de 1936. Buena parte de la Andalucía oriental, Extremadura, Galicia y parte de Castilla, la España campesina, …

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Miquel Grau, un proyecto en marcha

Llum Quiñonero

El 6 de octubre de 1977 fui la responsable de un pequeño grupo encargado de pegar carteles convocando a la primera manifestación unitaria por la Diada del País Valencià. Grupos de todos los partidos se habían dispersado por la ciudad. En la plaza de Los Luceros de Alicante estábamos cuatro jóvenes cuando desde uno de los edificios nos lanzaron varias piedras pequeñas y, al final, un ladrillo que le partió la cabeza a Miguel Grau. El agresor resultó ser un vecino de la finca, militante de una organización de extrema derecha, que fue procesado más tarde.
¿Quién era Miguel Grau? ¿Cómo reaccionó la ciudad? ¿Qué ocurrió en aquellos días desde el atentado hasta su muerte? ¿Cómo fue la investigacion, la detención y el proceso contra el agresor?
Esas y otras preguntas son las guías de este proyecto de recuperación de nuestra memoria más reciente.