Hay amaneceres estrechos, cargados de aire denso, apestoso.
Días nocturnos de luces ácidas, líquidas, amargas.
Un estrépito en el cuerpo,
como si un huracán lo atravesara desde los pies
buscando la salida.
Palma, 28 de mayo de 2009
Relatos, cuerpos, historias para ser contadas
Hay amaneceres estrechos, cargados de aire denso, apestoso.
Días nocturnos de luces ácidas, líquidas, amargas.
Un estrépito en el cuerpo,
como si un huracán lo atravesara desde los pies
buscando la salida.
Palma, 28 de mayo de 2009
Enhorabuena por tu publicación del poema en La Vanguardia.
Besos.
Gracias Africa.
¿Lo has visto en la edición de papel? No lo veo en la digital.
Sí, en la de papel. Tienes que verlo en la digital porque también lo colocan.