Esa idea feliz de poner los pies en polvorosa resultaba una propuesta totalmente fuera de lugar para estas mujeres chinas crecidas con los pies vendados. Le llaman pie de loto; durante diez siglos millones de mujeres chinas crecieron atormentándose los pies y convirtiendo su horizonte en un sueño hacia el que resultaba difícil caminar e imposible correr.

Fue una costumbre extendida entre las mujeres de la corte y de la aristcracia china. Se libraban las más pobres, las campesinas, las trabajadoras, las sirvientas. Para que los pies se convirtiesen en loto dorado –obra de arte y objeto de deseo– debían medir sólo siete centímetros y ser delgados, pequeños, puntiagudos, arqueados, perfumados, suaves y simétricos.
Un proverbio chino afirma: Un cara bonita, es un regalo del cielo, un par de pies bonitos es trabajo mío. Y ese duro trabajo empezaba a la edad de cinco o seis años, de las manos de las madres, siempre que éstas pudiesen permitirse mantener a la hija sin trabajar fuera de casa.

En fin, como tengo la inmensa suerte de tener unos pies tan grandes como los genes recibidos han permitido iré con ellos a votar el próximo domingo. Quisiera que el PP dejara de gobernar en esta ciudad y que un equipo nuevo tome el relevo en Alicante y en la Comunidad Valenciana. a ser posible. Si a alguien le diera la sensación de que esta asociación de ideas entre el pp y esta tortura china no pega ni con cola le diré que tal vez tenga razón. Pero lo cierto es que pienso en que Diaz Alperi vuelva a dilapidar el presupuesto de esta ciudad y de verdad que me siento como si yo, que calzo el 41, tratara de meter el pie en un 35. Y eso duele.
Por cierto esta terrorifica costumbre fue prohibida en China en 1911.
Gracias Coral por las fotos.