http://blogs.publico.es/manel/files/2009/03/16-marzo-09blog.jpg
Don Vito Corleone trata de llevarse el gato al agua, en Italia, en Madrid, en Castellón, en Valencia, en La Nucía. Lo que vemos es apenas nada. Aquellos trajes se han desbordado con la gota fría.
Vestidos de Caballeros, de amantes esposos, de ejemplares padres de familia, de emprendedores empresarios, compran voluntades y se arriman a Roma o a las procesiones para lucir junto a las jerarquías que son ejemplo de estómagos agradecidos, bajo palio, eso sí. Yo hago regalos a quien quiero, decía el ex alcalde de Alicante. Y Fabra, el presidente de la Diputación de Castellón, creada su propia red, sin correas que se lleven parte alguna, amontona por sí mismo las acusaciones del falsedad de documento público, prevaricación, trafico de influencias … mientras la suerte le premia con éxitos repetidos en la Lotería. En 2008 resultó ser propietario de siete décimos del primer premio del sorteo de El Niño. Pero en dos ocasiones anteriormente también la suerte le visitó. ¡Toma del frasco carrasco!, que hay que poner cara de creerselo.
¿Quíen pone coto al poder? ¿Cuándo? Sobre todo ¿cómo?
Asoman y brillan relojes de oro, trajes, bolsos, coches de lujo, amigos que hacen favores a cambio de dinero, de contratos, de contactos. Inmunidad para los poderosos solo frente a la vida.
Politicos, empresarios…Tías en pelotas para sexo pagado, en las fiestas de La Nucía, en casa del alcalde, con su señora y sus hijos fuera de cobertura, en fiestas conocidas y secretas donde no sólo se exhibe la heterosexualidad. Compran y venden voluntades, a cambio de dinero, de poder, de sexo en orgías pagadas en las que las chicas son las menos vendidas de los participantes. Compran territorios, paisajes, familias enteras, arrasan en nombre del poder, saltándose las leyes o agarrándolas por los pelos a ver si cuela. Y va colando: Se hinchan los presupuestos y las colinas aparecen repletas de urbanizaciones y los dineros corren de las arcas de la Administración a los bolsillos. Para ti lo estrecho y para mi lo ancho, la ley del embudo es la que manejan. Así han sido siempre las cosas y así serán.“Perdón por mi vida infame”, rezaba Escribá de Balaguer. Y tan infame. Cuando la poderosa torre pierde el equilibrio ¿para donde echar a correr? Marica el último. Y el primero. Marica y heterosexual padre de familia, que de todo hay. Aunque ahora, el delito no es ser marica, sino ladrón, abusador, malversador, estafador y repartirse los millones de todos.
La democracia nos ofrece la posibilidad de saber qué ocurre con nuestro patrimonio, las cuentas del estado, las empresas públicas que deben guiarse por el principio moral del bien común. Pero los dueños de los medios son parte interesada en esta guerra de información, propeitarios de las empresas que pugnan por el pastel que se llevan entre manos los que se arriman o forman por linaje parte del poder. Y los vemos pasar y no sabemos bien qué vemos. Y hay que leer entre líneas y escuchar con calma entre el ruido. Miseria moral. ¿A qué agarrarnos cuando hay poderosos sobre los que las denuncias y procesos se amontonan mientras siguen pagando favores?
No es fácil distinguir entre tanto enredo. Los que están en el poder mienten para protegerse, mienten si cabe con cautela, pero también nos mienten con pasión, devolviendo acusaciones. Es el sistema del robo al descuido. ¿No les ha ocurrido eso de ir por la calle, notar que algo parece
Hay muchos jueces –caray con el poder independiente— que se sientan a comer del mismo plato que los políticos y de los empresarios dispuestos a aumentar su patrimonio por el viejo sistema de Mefistófeles.
Mienten con cuidado oliendo a perfume caro y enfundados en ropas de esas bajo la que la gente deja de parecer sospechosa, mientras no se pase de avalorios, que también los hay. Mienten y sonríen o callan bajo una sonrisa convertida en mueca porque se han encomendado a Dios, al Padre Escribá de Balaguer, a la Virgen de lo Desamparados, la de Guadalupe o la del Remedio ( y me sabe mal ponerlos seguidos los unos de los otros).
La Correa de los Gürtel se acabará llevando por delante a más de los que parece. Se esfumará en la noche de los juzgados, entre cartapacios que tal vez acaben pasto de las llamas, o tal vez no haga ni falta.
De algún lugar habremos de sacar un poco de esperanza, de confianza, de energía, de compromiso para lograr que los Fabra, los Correa, Los Costa, los Bigotes, los Agag, los Camps dirijan nuestro presente.
http://blogs.publico.es/manel/files/2009/03/16-marzo-09blog.jpg
Don Vito Corleone trata de llevarse el gato al agua, en Italia, en Madrid, en Castellón, en Valencia, en La Nucía. Lo que vemos es apenas nada. Aquellos trajes se han desbordado con la gota fría.
Vestidos de Caballeros, de amantes esposos, de ejemplares padres de familia, de emprendedores empresarios, compran voluntades y se arriman a Roma o a las procesiones para lucir junto a las jerarquías que son ejemplo de estómagos agradecidos, bajo palio, eso sí. Yo hago regalos a quien quiero, decía el ex alcalde de Alicante. Y Fabra, el presidente de la Diputación de Castellón, creada su propia red, sin correas que se lleven parte alguna, amontona por sí mismo las acusaciones del falsedad de documento público, prevaricación, trafico de influencias … mientras la suerte le premia con éxitos repetidos en la Lotería. En 2008 resultó ser propietario de siete décimos del primer premio del sorteo de El Niño. Pero en dos ocasiones anteriormente también la suerte le visitó. ¡Toma del frasco carrasco!, que hay que poner cara de creerselo.
¿Quíen pone coto al poder? ¿Cuándo? Sobre todo ¿cómo?
Asoman y brillan relojes de oro, trajes, bolsos, coches de lujo, amigos que hacen favores a cambio de dinero, de contratos, de contactos. Inmunidad para los poderosos solo frente a la vida.
Politicos, empresarios…Tías en pelotas para sexo pagado, en las fiestas de La Nucía, en casa del alcalde, con su señora y sus hijos fuera de cobertura, en fiestas conocidas y secretas donde no sólo se exhibe la heterosexualidad. Compran y venden voluntades, a cambio de dinero, de poder, de sexo en orgías pagadas en las que las chicas son las menos vendidas de los participantes. Compran territorios, paisajes, familias enteras, arrasan en nombre del poder, saltándose las leyes o agarrándolas por los pelos a ver si cuela. Y va colando: Se hinchan los presupuestos y las colinas aparecen repletas de urbanizaciones y los dineros corren de las arcas de la Administración a los bolsillos. Para ti lo estrecho y para mi lo ancho, la ley del embudo es la que manejan. Así han sido siempre las cosas y así serán.“Perdón por mi vida infame”, rezaba Escribá de Balaguer. Y tan infame. Cuando la poderosa torre pierde el equilibrio ¿para donde echar a correr? Marica el último. Y el primero. Marica y heterosexual padre de familia, que de todo hay. Aunque ahora, el delito no es ser marica, sino ladrón, abusador, malversador, estafador y repartirse los millones de todos en plena crisis. Que el futuro se presenta incierto.
La democracia nos, se dice, ofrece la posibilidad de saber qué ocurre con nuestro patrimonio, las cuentas del estado, las empresas públicas que deben guiarse por el principio moral del bien común. Pero los dueños de los medios son parte interesada en esta guerra de información, propietarios de las empresas que pugnan por el pastel que se llevan entre manos los que se arriman o forman por linaje parte del poder. Y los vemos pasar y no sabemos bien qué vemos. Y hay que leer entre líneas y escuchar con calma entre el ruido. Miseria moral. ¿A qué agarrarnos cuando hay poderosos sobre los que las denuncias y procesos se amontonan mientras siguen pagando favores?
No es fácil distinguir entre tanto enredo. Los que están en el poder mienten para protegerse, mienten si cabe con cautela, pero también nos mienten con pasión, devolviendo acusaciones. Es el sistema del robo al descuido. ¿No les ha ocurrido eso de ir por la calle, notar que algo parece una presión. Llamarle la atención a quien pilla metiendo mano en su cartera y el que roba comienza a insultarle a voces, de modo que los presentes le miran al robado como ladrón.
Hay muchos jueces –caray con el poder independiente— que se sientan a comer del mismo plato que los políticos y de los empresarios dispuestos a aumentar su patrimonio por el viejo sistema de Mefistófeles.
Mienten con cuidado oliendo a perfume caro y enfundados en ropas de esas bajo la que la gente deja de parecer sospechosa, mientras no se pase de avalorios, que también los hay, mira a Costa con sus relojes pomposos y sus coches deportivos. Mienten y sonríen o callan bajo una sonrisa convertida en mueca porque se han encomendado a Dios, al Padre Escribá de Balaguer, a la Virgen de lo Desamparados, la de Guadalupe o la del Remedio ( y me sabe mal ponerlos seguidos los unos de los otros).
La Correa de los Gürtel se acabará llevando por delante a más de los que parece. Y luego, se esfumará en la noche de los juzgados, entre cartapacios que tal vez acaben pasto de las llamas, o tal vez no haga ni falta.
De algún lugar habremos de sacar un poco de esperanza, de confianza, de energía, de compromiso para lograr que los Fabra, los Correa, Los Costa, los Bigotes, los Agag, los Camps en nombre de Dios y de la Democracia sigan haciendo sus negocios acosta de todos.
http://kiosko.net/es/np/elpais.html
Don Vito Corleone trata de llevarse el gato al agua, en Italia, en Madrid, en Castellón, en Valencia, en Alicante, en La Nucía…Lo que vemos es apenas nada. Aquellos trajes se han desbordado con la gota fría.
Vestidos de Caballeros, de amantes esposos, de ejemplares padres de familia, de emprendedores empresarios, compran voluntades y se arriman a Roma para lucir junto a las jerarquías que son ejemplo de estómagos agradecidos, bajo palio, eso sí. Yo hago regalos a quien quiero, decía el ex alcalde de Alicante. Y Fabra, el presidente de la Diputación de Castellón, creada su propia red, sin correas que se lleven parte alguna, amontona por sí mismo las acusaciones del falsedad de documento público, prevaricación, trafico de influencias … mientras la suerte le premia con éxitos repetidos en la Lotería. En 2008 resultó ser propietario de siete décimos del primer premio del sorteo de El Niño. Pero en dos ocasiones anteriormente también la suerte le visitó. ¡Toma del frasco carrasco!, que hay que poner cara de creerselo.
¿Quíen pone coto al poder? ¿Cuándo? Sobre todo ¿cómo?
Asoman y brillan relojes de oro, trajes, bolsos, coches de lujo, guardaespaldas y chóferes a cargo del erario público en audi oficial, amigos que hacen favores a cambio de dinero, de contratos, de contactos. Inmunidad para los poderosos solo frente a la vida.
Politicos, empresarios…Tías en pelotas para sexo pagado, en las fiestas de La Nucía, en casa del alcalde, con su señora y sus hijos fuera de cobertura, en fiestas conocidas y secretas donde no sólo se exhibe la heterosexualidad. Compran y venden voluntades, a cambio de dinero, de poder, de sexo en orgías pagadas en las que las chicas son las menos vendidas de los participantes. Compran territorios, paisajes, familias enteras, arrasan en nombre del poder, saltándose las leyes o agarrándolas por los pelos a ver si cuela. Y va colando: Se hinchan los presupuestos y las colinas aparecen repletas de urbanizaciones y los dineros corren de las arcas de la Administración a los bolsillos. Para ti lo estrecho y para mi lo ancho, la ley del embudo es la que manejan. Así han sido siempre las cosas y así serán.“Perdón por mi vida infame”, rezaba Escribá de Balaguer. Y tan infame.
Cuando la poderosa torre pierde el equilibrio ¿para donde echar a correr? Marica el último. Y el primero. Marica y heterosexual padre de familia, que de todo hay. Aunque ahora, el delito no es ser marica, sino ladrón, abusador, malversador, estafador y repartirse los millones de todos por la cara mientras se acusa al rival de los delitos propios. Mal, mal remal. Ahora el traje se le va a quedar pequeño. Al menos a algunos, al menos durante una temporada.Algo es algo.Y que cunda.